Mary Joe Fernández, la jugadora latina que prefirió a Estados Unidos

Mary Joe Fernndez

Leer el nombre de María José Fernández en el mundo del tenis probablemente no da muchas referencias. Sin embargo, escuchar el de Mary Joe es sinónimo de éxito, pese a ser la misma persona. 

Nacida en República Dominicana, con descendencia cubana (madre) y española (padre), Mary Joe decidió representar a Estados Unidos a nivel profesional, pues desde que fue pequeña su familia se trasladó a Miami.

“Tengo mucho de lo latino por parte de mis padres, pero me crié en Miami. Uno nunca sabe qué va a pasar en el futuro, por quién va a jugar, pero por ahora siempre he querido jugar por Estados Unidos", declaró a los 19 años, pero nunca cambió su opinión y así consiguió el éxito.

Desde muy joven, Fernández demostró su gran capacidad con la raqueta, al ganar en cuatro ocasiones el Orange Bowl, uno de los torneos más importantes de la Asociación de Tenis de Estados Unidos (USTA) y a los 14 años se convirtió en la jugadora más joven en ganar un partido de Grand Slam, en el US Open de 1985.

Mary Joe tuvo la dicha y desdicha de jugar al tenis en una de las épocas doradas, pues compartió cancha con grandes tenistas de la historia, como Steffi Graaf, Martina Navratilova y Mónica Seles, por nombrar algunas.

Aunque en sus años como profesional (1986-2000) se enfrentó a grandes rivales como las mencionadas, Mary Joe demostró que a su juego no le faltó nada para ser una de las mejores e incluso llegó a posicionarse como la cuarta mejor tenista del mundo, el cual fue su mejor ranking.

A nivel individual, la estadounidense se plantó en tres finales de Grand Slams durante su carrera. Dos veces en el Australian Open (1990, 1992) y una más en Roland Garros (1993), para su desgracia fue vencida por dos “monstruos” tenísticos: Graf (par de ocasiones) y Seles.

Como doblista, Fernández encontró su mayor éxito al levantar dos “grandes”: en 1991 el Abierto de Australia y en 1996 el Abierto de Francia son las conquistas más importantes de la estadounidense.

Los Juegos Olímpicos tampoco rehuyeron de Mary Joe y en las justa olímpicas alcanzó la gloria en las dos modalidades. En Barcelona 92 se llevó el oro en dobles, con su compatriota Gigi Fernández, y el bronce de manera individual. Cuatro años después, en Atlanta, repetiría el primer lugar del podio en dobles, junto a Gigi, entrando a los libros de la historia olímpica de los Estados Unidos.

Pese a su gran éxito, Mary Joe no pudo evitarse las críticas hacia su persona, principalmente por nunca haber querido representar a República Dominicana o España y siempre salir con la bandera de las barras y las estrellas.

El retiro definitivo de Fernández fue en el 2000, pero su último título lo alzó en 1997, en Berlín, Alemania. Tras su despedida, la ex jugadora se ha dedicado a promocionar el tenis y ha sido comentarista, por lo que no se ha separado en ningún momento del deporte que la llevó al éxito mundial.