¿Qué es lo que atrae a un sitio tan prestigioso como Sports Illustrated para que la 116 del ranking de la WTA fuese la gran protagonista de una edición de la revista?

Se sabe que es bella y desfachatada. Nacida en Quebec hace 25 años (los cumple el próximo 25 de febrero). Con 18, al ganar Wimbledon venciendo a Elina Svitolina, se convirtió en la primera canadiense en ganar un Grand Slam en individuales (junior femenino). Dos años después perdería la final de mayores contra Petra Kvitová.

Nunca, pero nunca pasa desapercibida. Sobre todo, en las redes sociales. Como el año último en donde se viralizó una provocadora publicación en que la tenista posaba junto una escultura de un busto del torso de un hombre con la siguiente frase: “457 días sin sexo”.

Luego aclararía que se trataba de un chiste: “Es un meme, relax”. Pero eso no les importó a su más del millón y medio de seguidores en todo el mundo que generaron un sinnúmero de comentarios.

En 2014 tuvo su mejor año en el circuito: semifinales de Australia y Roland Garros y final de Wimbledon. Llegó a estar en el puesto 5 del ranking mundial de la WTA.

Ahora provoca desde las portadas de revistas, las redes sociales y su vida como modelo. Estuvo fuera del top 100 por casi un año, aunque en el último se las arregló para disputar más de diez torneos del circuito (su mejor ubicación fueron semifinales en Gstaad).

Ostenta un sólo título en sus vitrinas (Nürnberg) logrado, también, hace cinco años.

En el US Open 2015, un resbalón en la ducha de los vestuarios provocó una caída con conmoción cerebral que continúa en los tribunales tras haber denunciado a la organización. Este  episodio le asignó otro ‘boom’ mediático con resultados exponenciales.

Otro impacto de su costado fue cuando “Genie” tuvo una cita con un fanático que le hizo una apuesta durante el Super Bowl de 2017 entre los New England Patriots y los Atlanta Falcons. Ella era una más de los millones de personas alrededor del mundo pendiente a la transmisión. Cuando Atlanta aplastaba a su rival, un seguidor le propuso una curiosa apuesta: “¿Tendrías una cita conmigo si ganan los Patriots?”. Y ella aceptó. Finalmente, New England terminó ganando la final, por lo que debió cumplir su promesa.

Su flojo rendimiento sobre una cancha de tenis le costó la pérdida de patrocinadores como Colgate, Aviva (seguros) y Usana (nutrición). Nike ya no le diseña modelos exclusivos y le da poco en premios relacionado estrictamente a resultados.

Después de contratar entrenadores o asesores de la talla de Jimmy Connors, Thomas Hogstedt y Nick Saviano requirió, en 2016, los servicios de Gil Reyes, el preparador físico que permaneció al lado de André Agassi a lo largo de su vida profesional.

Pero, tan sólo el año pasado, probó con cuatro entrenadores sucesivos.

Su última “locura” virtual fue haber celebrado la navidad pasada con mannequin challenge familiar, dirigido por Beatrice, su hermana gemela.

Se trata de Eugenie Bouchard. Y participará en el Abierto Mexicano de Tenis por cuarta ocasión. ¿Será Acapulco el lugar donde Genie vuelva a brillar con luz propia en la élite del tenis?

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