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Alexander Zverev, el heredero al trono

  • A sus 22 años, el tenista alemán ha demostrado que tiene las condiciones y argumentos necesarios para convertirse en la próxima gran figura del tenis mundial.

Durante la última década, uno de los grandes dilemas del circuito ATP Tour ha sido cuestionarse qué ocurrirá con la siguiente generación de tenistas profesionales. De forma más concreta, quién será el heredero al reinado del “Big 4” una vez que llegue el inevitable final.

Uno de los jugadores que han sido designados a cargar con esta pesada loza es el alemán Alexander Zverev, quien a sus 22 años se ha establecido a sí mismo como uno de los mejores jugadores del mundo.

El tenis ha sido un componente muy importante en la vida de Zverev desde, literalmente, su nacimiento. Hijo de padres tenistas, ambos llegando a competir de forma profesional representando a la Unión Soviética, Alexander ha compartido la genética tenística con Mischa, su hermano mayor.

“Siempre digo que el tenis es mi pasión desde que era niño; fue mi primer amor”, afirma el alemán. “Nunca he jugado por dinero, por patrocinios o los grandes contratos… Juego porque quiero y porque es algo que disfruto mucho hacer”.
“Sascha” ha contado en diferentes ocasiones la misma historia: tomó una raqueta cuando era un niño pequeño para empujar una pelota de tenis por toda la casa, siendo éste su primer acercamiento con el deporte.

“Un día, cuando tenía aproximadamente un año y medio, tomé una raqueta y comencé a mover la pelota por todos lados en nuestro departamento”, cuanta Zverev. “Después me llevaron a una cancha de tenis y desde entonces no me han podido sacar de ahí. Lo disfruté mucho en aquel entonces y hoy lo sigo haciendo. Así es como todo comenzó”.

Con el pasado de su familia, Zverev fue inmediatamente involucrado en el tenis. Mientras su padre trabajó al principio con Mischa, su mamá fue la primera entrenadora de Alexander. Era muy competitivo, algo común entre los hermanos menores que ven competir a los mayores en el mismo deporte.

“Creo que tengo una buena técnica y fue mi mamá quien me ayudó a desarrollarla, así que le doy el crédito a ella”, afirma el nacido en Hamburgo. “Mi revés, en particular, es 100 por ciento resultado de las enseñanzas de mi mamá”.

Dicha fundación, complementada con competitividad, llevaron a Zverev a ascender de forma meteórica en la categoría junior, logrando el No. 1 mundial e ingresando a su primer evento del ITF Junior Circuit a los 13 años.

Un par de años después, debutaría en ATP Tour en el torneo de Hamburgo. A pesar de ello, le dio prioridad a concluir su etapa en el circuito juvenil hasta ganar el título del Australian Open Junior en 2014.

Dicho título fue el detonante para que Alexander se convenciera de dar el salto definitivo al profesionalismo, y aunque pasó dos años jugando entre el Challanger Tour y ATP Tour, el alemán dio su primera gran campanada en 2016.

En las semifinales del Halle Open en Alemania, Zverev lograría su primera victoria ante Roger Federer, hasta entonces finalista del torneo durante 10 años consecutivos.

Esa victoria fue el primer gran paso en la carrera de Alexander Zverev, y aunque no ganó el título, le tomaría apenas un par de meses estrenar su palmarés en San Petersburgo, donde derrotó al suizo Stan Wawrinka, campeón del US Open.

“Es algo muy especial”, afirmó Alexander. “Estoy muy feliz por la victoria, sobre todo porque fue ante un gran tenista como Wawrinka”.

Adelanten la historia dos años y encontrarán a Zverev dentro del Top 10 y con múltiples títulos Masters 1000 bajo el brazo. Todo el éxito que ha obtenido en realidad ha alcanzado los estándares y las altas expectativas que la gente esperaba de él.
No obstante, el ascenso tuvo un trayecto complicado en 2019.

Tras ganar el título de las ATP Finals en Londres en el cierre de 2018, el año de Zverev se caracterizó por altas y bajas. Hacia mediados de abril, Zverev había ganado apenas 12 de 18 partidos disputados. Su maña racha comenzó con una decepcionante derrota en tres sets durante la ronda de octavos del Australian Open ante el canadiense Milos Raonic.
En dicho partido, Zverev destruyó su raqueta luego de que Raonic ganó ocho juegos consecutivos. Nadie lo sabía aún, pero era un aviso de que los siguientes meses serían complicados para el alemán.

“Me hizo sentir mejor”, explicó. “Estaba muy molesto, así que dejé salir todo mi enojo. Después de Londres no tuve mucho tiempo para descansar, pero así es la vida de los tenistas. Estoy contento por la forma en que terminó la temporada, y no lo cambiaría por nada”.

Un mes después de la caída en Australia, “Sascha” dio señales de buen juego al alcanzar la final del Abierto Mexicano en Acapulco, pero fue superado por el australiano Nick Kyrgios. Semanas más tarde, en el Barcelona Open, fue derrotado por el chileno Nicolás Jarry en tres sets.

“No es secreto para nadie. Estoy jugando muy mal”, confesó ante la prensa. “Estoy perdiendo tiros con mi revés, el cual considero que es mi mejor arma. No puedo hacer nada bien. Estoy cometiendo errores en el saque, mucha doble falta. Mi tenis está en un nivel muy bajo, estoy en un hoyo y no sé qué hacer para salir de esta situación”.

Una verdadera prueba para los grandes atletas, en todos los deportes, es cómo revertir los malos resultados. ¿Cómo regresar a la senda de la victoria cuando no se tienen las mejores herramientas de momento? Ese es el rompecabezas que Zverev tiene que resolver: ¿cómo darle la vuelta a su desempeño de altibajos?.

Apareció en escena a una edad muy joven y fue, originalmente, la figura principal de la campaña Next Gen de ATP Tour. Es el líder de la que se supone será la siguiente etapa de los grandes del tenis mundial, misma que carga desde ya una inmensa presión de expectativas.

Pero, como él mismo ha dicho, no existe manual alguno o molde para tener una exitosa carrera de tenis. Y se muestra confiado en decir que dará vuelta a la página para continuar su camino.

“Sí, gané un Masters 1000 y las ATP Finals en 2018. ¿Y ahora? Me he dado cuenta que no es la forma correcta de pensamiento. El tenis no es lineal”, asegura el germano. “No ganas primero un Future, luego un Challenger, después un 250, un 500 y un Mastes 1000. Así no funcionan las cosas. Por ejemplo, nunca gané un Future como juvenil. Tal vez necesito ganar más títulos Masters antes de un Grand Slam. No me preocupo por ello; sé que mi momento llegará”.

“Muchos jóvenes tenistas han tenido mejores actuaciones que yo en los torneos Grand Slam, pero no me importa. Sé quién soy yo y por qué estoy haciendo esto. Todos los días trabajo para ser la mejor versión que puedo ser”, apunta Zverev, el principal heredero al trono del tenis mundial.

Venus Williams, luchadora incansable de la igualdad

En 2005, Venus Williams dominaba las canchas de tenis. Se hizo con el título de Wimbledon tras vencer a Lindsay Davenport en la final femenina más larga de la historia del torneo. El día antes de ese partido, Williams asistió a una reunión organizada por el All England Lawn Tennis and Croquet Club, la organización que dirige el torneo, y pidió a los presentes que cerraran los ojos e imaginaran ser una niña que entrena durante años sólo para “llegar a esta etapa y que te digan que no vales lo mismo que un niño”.

Ese mismo año, Roger Federer ganó el título de la rama masculina contra el estadounidense Andy Roddick en sets corridos, recaudando $1.13 millones en premios. Pero su contraparte femenina, Williams, ganó solo $1.08 millones.

Cuando se le preguntó en 2006 por qué la brecha salarial persistía ante las crecientes críticas, el presidente del club, Tim Phillips, justificó la discrepancia de los premios diciendo que las demandas físicas de los hombres en partidos de cinco sets eran mucho más altas que las de las mujeres, de tres. Phillips agregó que el club no vio la discrepancia de los premios como “una cuestión de igualdad de derechos”, y señaló que “las 10 mejores damas del año anterior ganaron más de Wimbledon que los 10 mejores hombres” al jugar también en el torneo de dobles.

Más tarde ese año, el director de la WTA, Larry Scott, le preguntó a Venus Williams si estaría dispuesta a desempeñar un papel central en la búsqueda agresiva de la igualdad salarial, una misión que aceptó.

Williams y otras jugadoras de tenis necesitaban superar el argumento de que el formato de juego de los hombres merecía un salario más alto. En un artículo de opinión publicado en The London Times que incluso tuvo eco en el parlamento británico, Williams argumentó que la estructura de premios de Wimbledon “devalúa el principio de la meritocracia y disminuye los años de arduo trabajo que las mujeres en la gira han dedicado a convertirse en tenistas profesionales. El mensaje que me gusta transmitir a las mujeres y niñas de todo el mundo es que no hay techo de cristal. Mi temor es que Wimbledon esté enviando el mensaje opuesto en voz alta y clara”.

En 2007, los esfuerzos de Williams dieron sus frutos. Phillips, presidente del All England Club, anunció: “Este año, teniendo en cuenta tanto la progresión general como el hecho de que factores sociales más amplios también son relevantes para la decisión, el Comité ha decidido que es el momento adecuado para llevar este tema a una conclusión lógica y eliminar la diferencia”.

Después de que Venus se enteró de esta decisión, respondió con su propia declaración: “El mayor torneo de tenis del mundo ha alcanzado una altura aún mayor hoy. Aplaudo la decisión de Wimbledon, que hoy reconoce el valor del tenis femenino”.

Williams, hoy de 39 años y cerca del final de su carrera, será recordada no sólo por el éxito que logró en la cancha o por ser la hermana mayor de Serena, posiblemente la mejor tenista de todos los tiempos, sino por la victoria que logró a nombre de todas sus compañeras para lograr la igualdad e inspirar a muchas mujeres deportistas a exigir un cambio y alzar la voz.

Un estadio de primera para un torneo de primera

  • El complejo tenístico Arena Mia estará listo a finales de año

 

El próximo año el Abierto Mexicano de Tenis Telcel, presentado por HSBC, tendrá una nueva casa, un estadio con las comodidades necesarias y los avances tecnológicos que permitirán al espectador vivir una experiencia magnífica.

El arquitecto José Moyao, responsable de la obra, anticipa que en el nuevo estadio del complejo tenístico Arena Mia, “el jugador se va a sentir contenido y el espectador muy cercano a la cancha”, y explica que en este recinto deportivo, el último aficionado estará a 50 metros de la superficie de juego, lo que lo hace algo extraordinario. “Como referencia, en el Auditorio Nacional el último espectador está a 100 metros del escenario, entonces en este caso hace que sea algo muy íntimo”.

El complejo tenístico, como indican los cánones, estará orientado norte-sur, lo que evita cualquier problema con la luz del sol, cualquier deslumbramiento, “se puede jugar en la mañana, en la noche, tenemos una iluminación de tres mil luxes [unidad de iluminación], lo que permite que sea uniforme en toda la cancha”, comenta Moyao, responsable también de la edificación del Forum Mundo Imperial.

Un punto importante es el compromiso para construir un inmueble con novedades tecnológicas para una mejor experiencia, además de tener en cuenta el cuidado al planeta.  Los asientos del estadio, que contará con un aforo para 10 mil 195 personas, serán de polímeros que resisten muy bien los rayos UV, mientras que la cubierta es una membrana que proyecta sombra y la iluminación es de LED, por lo que en caso de un apagón la recuperación sería inmediata.

“En el estadio se está utilizando cosecha de agua de lluvia, hay una cisterna para recolectar todo ese líquido, y tenemos una planta de tratamiento para dar el servicio en la zona de baños. En cuanto al tema del aire acondicionado, éste será únicamente en zonas cerradas, y el ahorro energético se da por el uso de LED con la calidad que se requiere; está totalmente estandarizado con iluminación deportiva, lo que evita cualquier deslumbramiento a los tenistas”.

El complejo tenístico tendrá una estructura mixta de concreto y acero que además del estadio contará con dos Grand Stand, uno para 3 mil personas y otro para 1500, y cuatro canchas más. El estadio tendrá boxes y palcos, que a su vez tendrán suites de 18 asientos. Habrá zonas de servicio de alimentos y bebidas, cuatro elevadores y un área de Players Lounge en la parte superior. Y para las personas con discapacidad no habrá ninguna limitación; puede ingresar en cualquier zona sin problema alguno.

“Obviamente contará con todas las normas de seguridad, es un edificio tipo A, todo se ha aplicado muy bien y tenemos un 30 por ciento arriba de lo que la normativa indica para daños”, resalta el arquitecto.

La cimentación de la obra tiene un avance considerable, se han colocado 153 de los 160 pilotes requeridos y ya se construye la estructura; una parte en la Ciudad de México y otra en San Luis Potosí. “Está planeado concluirlo en diciembre, hacer algunas pruebas en enero y que esté listo en 2021”.

La superficie en la que estará la cancha tendrá unas dimensiones de 46 metros de largo (incluida el área de fondo) por 26 de ancho, y el espacio podrá utilizarse también para conciertos o peleas de boxeo, entre otras, para que no tenga que estar cerrado el resto del año, independientemente de que está hecho 100 por ciento para el desarrollo del tenis.

José Moyao comenta que estar a cargo de un proyecto de gran envergadura es una gran responsabilidad, y está convencido de que este complejo tiene todo para escalarlo, para su crecimiento. “La zona Diamante [de Acapulco] se ha vuelto un atractivo, por la cercanía con la Ciudad de México, por tener toda esta serie de usos múltiples en un destino turístico, la playa, hoteles, restaurantes, campo de golf, el Foro Imperial, que también es obra mía y creo que esto lo refuerza muy bien”.

Ahora se enfoca  en esta obra, que será, sin lugar a dudas, el mejor estadio para el mejor torneo de tenis de Latinoamérica.

Venus Williams y Milos Raonic se unen al cartel del Abierto Mexicano Telcel presentado por HSBC

  • La ex campeona regresará a Acapulco para jugar por primera vez en la cancha dura del AMT y ser parte de la celebración de los 20 años de la WTA en el torneo.
  • El canadiense Raonic acudirá por primera vez al torneo ATP 500 para complementar un cuadro que incluirá a 13 jugadores dentro del Top 40.

Ciudad de México. – El mes de febrero ha comenzado y la cuenta regresiva para el inicio de la 27ª edición del Abierto Mexicano Telcel presentdo por HSBC se reduce a cuestión de semanas.

Con un cartel de jugadores encabezado por Rafael Nadal, Alexander Zverev, Nick Kyrgios, Madison Keys y Sloane Stephens, entre otros, el AMT ha revelado los nombres de los wild card que acudirán a la próxima cita en Acapulco: Venus Williams y Milos Raonic.

Williams, campeona del torneo en 2009 y 2010, regresará a Acapulco para jugar por primera vez sobre la cancha dura y para engalanar el cartel femenino que celebrará 20 años de la WTA en el Abierto Mexicano.

Con 39 años, la veterana estadounidense ocupa actualmente el puesto 66 de la clasificación mundial y se mantiene como la segunda jugadora en activo con más títulos logrados dentro del circuito femenino con 49.

“Ya podemos revelar el secreto: la celebración de los 20 años siempre tuvo como uno de sus principales objetivos traer de vuelta a Venus Williams, una jugadora que es parte de la historia del Abierto Mexicano y que después de muchos años, sigue siendo un ejemplo a seguir para el mundo del tenis”, señaló Raúl Zurutuza, director del AMT.

Acompañando a Williams en este anuncio, el canadiense Milos Raonic fue confirmado como el primer wild card del cuadro masculino y con su presencia, serán 13 jugadores del Top 40 los que participarán este año en el puerto de Acapulco. Raonic, No. 32 y de 29 años, jugará en Acapulco por primera vez luego de que en 2017 se viera obligado a bajarse del torneo por lesión.

En la aún naciente temporada, el ex No. 3 del mundo y poseedor de 8 títulos ATP, avanzó hasta la ronda de cuartos en el Australian Open antes de caer con el eventual campeón, Novak Djkokovic.

“Milos [Raoinic] es un jugador que siempre ha querido venir a Acapulco, pero por diferentes causas, nunca se había podido concretar su participación. Después de atravesar un par de años complicados por culpa de las lesiones, todo parece que ha recuperado su mejor estado de forma y eso será siempre bueno para el tenis y el espectáculo”, agregó Zurutuza.

El Abierto Mexicano Telcel presentado por HSBC se llevará a cabo del 24 al 29 de febrero en las instalaciones del Hotel Princess Mundo Imperial.

Bianca Andreescu brilla con luz propia en casa

La joven adolescente Bianca Andreescu se convirtió en la primera canadiense en ganar la Rogers Cup en 50 años, al hacerse con el título después de que Serena Williams se retirara mientras perdía 3-1.

La 23 veces campeona de Grand Slam, Williams, sufría una lesión en la parte superior de la espalda y la leyenda estadounidense no pudo continuar después de haberse quedado atrás por un break en la final.

A pesar del desafortunado final del partido, Andreescu, de 19 años, salió triunfante para alzar su segundo título de su temporada y de su carrera, después de su sensacional actuación en marzo para ganar el BNP Paribas Open.

Andreescu no había jugado un evento desde que le dio un walkover a Kenin en la segunda ronda de Roland Garros a finales de mayo, pero la estrella en ascenso logró su mejor forma durante una semana compitiendo frente a su ruidoso público, ganando sus primeros cuatro partidos en tres sets antes de un victoria en dos sets sobre Sofia Kenin en las semifinales y la victoria truncada sobre la cabeza de serie No. 8 Williams.

La estrella canadiense obtuvo tres victorias en el Top 10 en el evento, superando a la número 5 del mundo Kiki Bertens y la número 3 del mundo Karolina Pliskova antes del retiro del número 10 del mundo Williams en la final, y ahora tiene un impresionante récord de 7-0 contra el Top 10 jugadores en su carrera.

Actualmente ocupa el puesto número 27 del mundo, justo después de su récord personal en el puesto número 22, Andreescu será recompensada por su éxito con un debut en el Top 20 en el Ranking WTA el lunes. Se proyecta que ascienda hasta el No.14 del mundo.

Williams sobrevivió al punto de break para mantener su servicio en el primer juego del partido, pero Andreescu logró el break para el 2-1 después de forzar errores de la estadounidense, incluida una doble falta en el segundo punto de rotura del juego.

Andreescu usó una serie de golpes feroces para consolidar su break y pasar al 3-1, y después de ese juego, Williams inmediatamente se dirigió a su silla. La estadounidense, claramente adolorida, detuvo el partido, y Andreescu, quien ha sufrido semanas de inactividad este año debido a lesiones, se acercó rápidamente a la silla de Williams para consolarla y conversar con la tres veces campeona de la Rogers Cup.

Con información de WTA Español.

Kyrgios logra su segundo título de 2019 en Washington

Cada presentación del australiano Nick Kyrgios puede ser una montaña rusa de sensaciones y emociones y este domingo, durante la final del Cita Open, no fue la excepción: desde algunas molestias en la espalda, la improvisación de sus tiros de espalda y el competidor infalible que también puede ser, para cerrar una otra semana perfecta en un evento ATP 500.

El jugador de 24 años venció al No. 9 del mundo Daniil Medvedev 7-6 (6), 7-6 (4) pora sumar su segundo título ATP 500 de la temporada en Washington, DC, tras el Abierto Mexicano Telcel presentado por HSBC en Acapulco en febrero (v. Zverev) y ahora suma seis títulos ATP Tour, incluidos tres en el nivel ATP 500 (Tokio 2016).

El Aussie no solo se puso firme desde la base ante un rival exigente como Medvedev, a quien movió por toda la cancha y lo trajo asiduamente a la red. No obstante, la diferencia llegó desde su saque: en un partido tenso como cualquier definición no enfrentó un punto de quiebre y conectó 18 ases, incluidos dos para cerrar la final. Kyrgios terminó con 111 aces en seis partidos en la semana.

Así Nick mejoró a 5-1 su marca contra jugadores Top 10 en 2019, un porcentaje ganador de 83%, mejor que cualquier otro jugador en el ATP Tour este año. El No. 1 del mundo Novak Djokovic ha ganado siete de sus nueve partidos contra los 10 mejores jugadores esta temporada (7/9, 78%). Kyrgios, No. 52 esta semana escalará múltiple posiciones con estos nuevos 500 puntos en el Ranking ATP y se prevé que regrese al Top 30 el lunes “Todos sabemos lo bien que Nick puede jugar cuando quiere. Esta semana quería jugar, y fue duro “, dijo Medvedev, con una sonrisa.

El ruso, por su parte, también tuvo una firme actuación al saque, se quedó con el 80 por ciento de sus puntos de servicio en el partido (55/69), y pese a la caída cerró una positiva semana también para estrenar su condición entre los 10 mejores jugadores del mundo.

En el desempate final, Kyrgios continuó su tradición de Washington. Por tercer partido consecutivo, antes de servir en el punto de partido, se inclinó sobre la lona lateral de la cancha y le pidió el consejo a un fan sobre dónde debería golpear su saque. Kyrgios luego ejecutó un nuevo ace al lado del iguales para sellar un nuevo rendimiento que confirma todo su potencial: cuando Kyrgios se compromete es un jugador difícil de frenar, y en Washington lo volvió a dejar en claro.

Rafael Nadal, un humano que se hizo superhéroe

Han pasado casi 11 años desde aquella legendaria final de 2008 en Wimbledon y muchas personas aún se preguntan lo mismo: ¿qué fue lo que le dijo el famoso tío Toni a su sobrino Rafael previo al inicio del quinto set?

“Lucha hasta el final y aguanta”, recuerda Toni.

Dicha palabra, “aguanta”, fue la clave para que Rafa triunfara en el considerado mejor partido de este siglo. De acuerdo a Toni, todo se reduce a una simple decisión: “Aguantar o darse por vencido”.

Toni Nadal nunca permitió que esa decisión fuera algo fácil para su sobrino. Le exigía más a él que a cualquiera de sus otros estudiantes, lo hacía recoger las pelotas y barrer las canchas, pero más importante, nunca le permitió perder el piso por haber conseguido un triunfo. Aguantar fue lo que hizo el joven Rafa ante las lecciones de su tío, y así ha continuado a lo largo de su carrera. Nadal agregó, por su propia cuenta, la palabra más exigente del deporte: sufrimiento. Jugar tenis nunca fue una diversión, y aunque otros lo interpretarían como un castigo, Rafa Nadal lo asumió como un reto que había que resolver.

Cuando Rafa comenzó a jugar en los torneos profesionales a muy temprana edad, tenía en sus manos lo que él mismo recuerda como el “peor servicio de todos”. Su revés, por decirlo de alguna forma, no era algo digno de presumir. Pero tenía un drive extremadamente poderoso en su brazo izquierdo y, más importante, una fuerte convicción por ganar. Nadal jugaba por alcanzar más y más, sin importar quién estuviera del otro lado de la cancha o que miles de espectadores abarrotaran los estadios para conocer al prodigio de Mallorca.

Ese “sin importar quién estuviera del lado” incluía al jugador más dominante del momento, Roger Federer. En la primavera de 2004, Nadal se dio a conocer ante el mundo. El español, luciendo playera sin mangas y shorts de pescador, sorprendió al suizo al vencerlo 6-3 y 6-3 en la segunda ronda de Miami. ¿Quién era ese niño de 17 años que saltaba y levantaba el puño cada que ganaba un punto que había derrotado al invencible Federer? Su nombre era Rafael Nadal Pereira, y no sólo había vencido a Federer, sino que dio el primer aviso de lo que ocurriría en los siguientes años en su particular rivalidad: 23 triunfos para Nadal, 15 para Federer.

En el verano de 2005, Nadal derrotó a Federer en las semifinales de Roland Garros, y dos días después, en su cumpleaños 19, ganó su primer título sobre la arcilla de París. Pocos lo sabían, pero la historia del tenis acababa de ser reescrita, pues el inicio de una longeva y productiva relación entre un jugador y un torneo, en este caso el segundo Grand Slam de la temporada, había comenzado. 13 años después de esa primera Copa de los Mosqueteros, Nadal ostenta 11 títulos de Roland Garros y una impresionante marca de 86-2 en París, la mayor cifra de cualquier jugador en un Grand Slam en la Era Abierta.

Aunque el argentino Guillermo Vilas ostentaba los récords y el mote, no había duda alguna de que Nadal, aún en los inicios de su carrera, pronto sería conocido como el “Rey de la Arcilla”. No sólo por lo títulos sobre dicha superficie, sino por el físico, la forma artística y las cualidades que le había impuesto a la pelota. Colocando su derecha en los rincones imposibles, aproximándose a la red como nunca nadie, mejorando su servicio y contestando cada pelota con fuerza y confianza, Nadal registra 429 victorias en tierra y apenas 39 derrotas, cifras equivalentes a 58 títulos y una portentosa racha de 81 triunfos seguidos entre 2005 y 2007.

Pero, por increíble que parezca a estas alturas, la arcilla no era su prioridad. Aprovechó su dominio para construir su confianza sobre otras superficies. A diferencia de la tradicionales arcillistas españoles, la meta principal de Nadal siempre fue Wimbledon. Con la tierra a sus pies, lentamente se aventuró a conquistar otros terrenos… Y lo hizo. Dos veces en Wimbledon, tres en US Open, una en Australia. Igualando a Rod Laver, Andre Agassi y Federer, Nadal se convirtió en 2010 en apenas el cuarto jugador que completa el Grand Slam, pero al mismo tiempo, se unió a Agassi como los únicos tenistas en tener el Golden Grand Slam (Australia, Roland Garros, Wimbledon, US Open y medalla de oro olímpica). A estos impresionantes logros, hay que agregar 33 títulos Masters 1000 y 196 semanas como número 1 del mundo.

Esa última estadística podría confirmar que la carrera de Rafael Nadal ha transcurrido de buena forma. Que a pesar de sufrir incontables lesiones graves y enfrentar múltiples dificultades, Nadal siempre ha encontrado la forma de regresar, de resistir, de “aguantar”. Pero ha hecho mucho más que eso, también. Con 17 años de carrera y prácticamente haberlo conseguido todo, la pasión Nadal por el deporte continúa intacta y su figura es símbolo de inspiración.

Como los superhéroes de las historietas que defienden al mundo y brindan seguridad a la humanidad, Rafael Nadal ha defendido, a capa y espada, los valores que su tío Toni le enseñó: “Sé humilde”, “Busca siempre mejorar”, “Ayuda a los demás”, “Gana siempre con corrección” y “Lograrás todo lo que te propongas si te esfuerzas lo suficiente”.

Y es que, fuera de las canchas y lejos de los reflectores, Rafael Nadal, hoy de 33 años, sigue siendo el joven que disfrutaba pasar una tarde en casa junto a su familia en su natal Mallorca. Una persona que disfruta las cosas simples de la vida como caminar en la playa, jugar videojuegos, un partido de futbol o ir de pesca con sus amigos.
Sin embargo, Nadal también es un agradecido por todo lo que el tenis le ha brindado y sabedor de que su imagen es gigantesca y admirada, ayuda a la sociedad a través de su Fundación, participa en obras de caridad, invita a sus compañeros de profesión a unirse a causas de buena voluntad y fomenta el deporte que tanto le ha dado a través de su Academia y entrenando a las nuevas generaciones del tenis español.

El 13 de octubre de 2018, un mes después de haber disputado su último partido de la temporada en las semifinales del US Open, el mejor deportista español de la historia dio una nueva lección de humildad. Sin avisar a nadie y con el único ánimo de colaborar, se puso botas y ayudó en las labores de limpieza luego de que fuertes inundaciones afectaran a la zona de Sant Llorenc, en Mallorca. Sin necesidad de ofrecer declaraciones o entrevistas para decir “Aquí estoy”, el mundo entero nuevamente aplaudió su gesto.

Nadal es extraordinario incluso en la sencillez. En tiempos difíciles, él se elevará muy por encima de la vanidad que abunda en este mundo para acudir al rescate. Porque él es así, porque se siente uno más, porque es ajeno a la artificialidad y la riqueza espontánea.

Cuando Rafa Nadal sea presentado en los libros de historia, habrá que destacar, además de sus extraordinarias habilidades con la raqueta, sus valores inquebrantables. Habrá que describirlo ante las siguientes generaciones como un ejemplo a seguir. Habrá que definirlo como lo que es: un humano que aguantó hasta el final y que con el tiempo se hizo un auténtico superhéroe.

Murray y Soares ponen fin a su asociación

La dupla conformada por Jamie Murray y Bruno Soares llegó a su fin luego de caer en la primera ronda de Roland Garros. En palabras del británico a través de Twitter, “fue su decisión cambiar las cosas”.

Soares confirmó a los medios brasileños al comienzo de la semana que la pareja irá por caminos separados después de Roland Garros, pero que buscaban terminar en lo más alto.

Sin embargo, no fue así, ya que fueron derrotados ​​por los italianos Lorenzo Sonego y Matteo Berrettini por 4-6, 7-5 y 7-6(4).

Después del partido, Murray reveló que fue él quien inició la separación. “Nos divertimos mucho juntos. Tal vez fue algo que sentí por un rato”, dijo. “Sentí que ahora es el momento adecuado para cambiar y hacer algo diferente”.

“Como dije, ya sea o no la decisión correcta, el tiempo lo dirá. No creo que tenga que hacerlo público. Hemos hablado, pero no creo que deba decírselo al mundo. No creo que eso sea importante”.

El británico agregó: “Todavía somos un gran equipo. Estoy seguro de que ambos queríamos salir con un gran resultado y terminar en la cima. Lamentablemente no fue el caso. Así es la vida. Pasa algunas veces”.

Como dupla, Murray y Soares ganaron los títulos de Sídney, Australian Open y el US Open en 2016, y terminaron ese año como la mejor pareja del tour. En 2017 triunfaron en Acapulco, Stuttgart y Londres. En 2018 repitieron títulos en Acapulco y Stuttgart, y lograron su primer Masters 1000 en Cincinnati

Este año, el dúo levantó el trofeo de Sydney International, siendo el décimo de su palmarés.

Murray ha confirmado que se unirá a su compatriota Neal Skupski a partir de la gira de pasto, mientras que Soares acompañará al croata Mate Pavic.

Laver Cup se une al calendario de ATP Tour

ATP Tour y la Laver Cup anunciaron hoy un acuerdo que hará que este último evento anual por equipos masculinos, en el que Europa enfrenta al resto del mundo, sea una parte oficial del calendario de la gira mundial.

El acuerdo otorga al evento, que en septiembre en Ginebra cumplirá con su tercera edición, el acceso a los servicios de ATP, incluido el marketing y las redes sociales, junto con el personal operativo, como funcionarios y fisioterapeutas.

“El equipo de la Laver Cup está increíblemente entusiasmado con esta asociación con la ATP. Siempre ha sido nuestra esperanza construir la Laver Cup en asociación con el mundo del tenis, y la certificación de la ATP después de solo dos ediciones es una validación abrumadora de nuestra visión”, dijo Tony Godsick, Presidente y CEO de TEAM8, y Presidente de la Laver Cup.

“Creamos la Laver Cup para celebrar a los grandes del juego —del pasado, del presente y del futuro— y para aumentar el interés sobre nuestro gran deporte”, agregó Godsick. “La asociación con la ATP nos posiciona para continuar logrando esa misión y alcanzar audiencias aún mayores”.

Chris Kermode, presidente ejecutivo y presidente de la ATP, dijo que la recepción de los fans del tenis a nivel mundial fue un factor importante en el deseo de la ATP de formar una sociedad.

“La Laver Cup ha tocado el ritmo de los fans de todo el mundo en muy poco tiempo”, dijo Kermode. “Ha sido genial ver la apasionada participación de los jugadores y la respuesta de los fans en los eventos con todas las entradas vendidas en Praga y Chicago. Este evento tiene un gran potencial para llegar a nuevos fans en todo el mundo, y nosotros como la ATP estamos emocionados de incluir la Laver Cup como una parte oficial del calendario del ATP Tour y que aparezca junto a otros torneos en todas nuestras plataformas”.

Roger Federer, un socio en TEAM8 que encargó a su equipo la creación de la Laver Cup para honrar no solo al gran Rod Laver, sino a otras leyendas del tenis que abrieron el camino para el éxito del deporte en la actualidad, dijo que estaba encantado con la noticia.

“Al acercarme al final de mi carrera como jugador, es maravilloso saber que la Laver Cup formará parte de la gira a la que he dedicado más de 20 años de mi vida. Esta asociación es un ejemplo maravilloso de cómo la familia del tenis puede unirse para promover y hacer crecer el deporte que todos amamos”.

Actualmente celebrando el 50° aniversario desde que logró por segunda vez en su carrera ganar todos los Grand Slams, Rod Laver elogió el respaldo oficial de la ATP al evento que lleva su nombre y que lo ha ayudado a consolidar aún más su legado.

“Estoy agradecido con la ATP por reconocer que la Laver Cup juega un papel importante en la concientización sobre la era amateur del tenis y sobre mis compañeros ‘barnstormers’. Me siento honrado y agradecido por lo que se ha logrado y a Roger por hacer esto por nosotros”, dijo Laver.

Los valores de la Laver Cup (compromiso con la excelencia, enfoque en el equipo, respeto por el oponente y amor por el juego) han sido incorporados por los dos capitanes inaugurales, Bjorn Borg y John McEnroe.

“Cualquiera que haya visto la Laver Cup sabe que este es un evento que todos tuvieron que retrasar. Estoy orgulloso de haber sido parte de su génesis, y estoy agradecido con la ATP por haber decidido respaldarla”, dijo McEnroe.

“La Laver Cup es mi semana favorita del año”, dijo Borg. “He disfrutado trabajar con todas las generaciones de jugadores y estar frente a los fans una vez más”.

El No. 1 del mundo, Novak Djokovic, quien jugó la segunda edición de la Laver Cup en Chicago, dijo: “La Laver Cup es una verdadera celebración del tenis que es amada por los fans y abrazada por los jugadores. Lo experimenté de primera mano como jugador, y como Presidente del Consejo de Jugadores de la ATP estoy orgulloso de apoyar esta asociación”.

Rafael Nadal, quien entusiasmó a los fans del deporte en todo el mundo jugando dobles con Federer en la primera edición de la Laver Cup en Praga, dijo: “Estoy contento de que la Laver Cup sea ahora parte del ATP Tour. He disfrutado del espíritu de equipo al participar, pasando tiempo con mis rivales tradicionales y haciendo mi parte para celebrar a los grandes que estuvieron antes de nosotros. Tengo muchas ganas de jugar en la primera Laver Cup certificada por la ATP en septiembre en Ginebra”.

El representante de la Junta del Torneo de la ATP, Charles Humphrey Smith, dijo: “La Laver Cup presenta a los mejores tenistas masculinos del mundo de una manera completamente nueva. Crece el interés en el juego, lo que nos beneficia a todos en la industria”.

La tercera edición de la Laver Cup se celebrará en Ginebra, Suiza, del 20 al 22 de septiembre de 2019.

Con información de ATP Tour en Español.

David Ferrer, cuando el ocaso da inicio a la leyenda

Puede que no sea el más ganador o el más querido de su generación, pero nadie puede negar que es de los más respetados. No es ninguna ofensa ni falta de respeto, pero considerando los nombres con los que tuvo que compartir escenario, incluyendo a tres de los más grandes de la historia, lo hecho por David Ferrer merece un reconocimiento único. Se ha ganado el respeto, tanto de colegas y aficionados, gracias al arduo trabajo y al lema que lo ha acompañado a lo largo de toda su carrera: “Nunca rendirse”.

Con sus virtudes, Ferrer logró ser finalista de Roland Garros en 2013. Ganó 27 títulos y con ello se convirtió en el quinto jugador en activo con más trofeos en el palmarés. En el desglose de sus logros, el de Jávea conquistó cuatro veces el título de Auckland (máximo ganador junto a Roy Emerson), tres veces Buenos Aires (segundo lugar junto a Carlos Moyá y detrás de los 8 de Guillermo Vilas) y, por supuesto, cuatro veces en Acapulco (máximo ganador junto a Thomas Muster).

Aunado a sus múltiples títulos en América Latina y Nueva Zelanda, se encuentra el Masters de París-Bercy en 2012, el cual tendrá por siempre un significado muy especial en las memorias de Ferrer ya que, en su momento, representó a la perfección el significado de “Nunca rendirse”.

Previo a ese emotivo triunfo en París-Bercy ante el polaco Jarzy Jonowicz, Ferrer había caído en las finales de Roma (2010), Montecarlo y Shanghái (2011), y Miami (2012). En el patrón de esas derrotas, figura un nombre con el que Ferrer ha tenido que convivir y, sobre todo, competir: Rafael Nadal.

Con un total de 31 enfrentamientos entre sí desde su primera cita en Stuttgart 2004, Ferrer y Nadal ocupan el décimo puesto entre la lista de mayores rivalidades de la Era Abierta. Y aunque la balanza está inclinada a favor del de Mallorca (25-6), Ferrer puede presumir que, de sus victorias sobre Nadal, dos ocurrieron en arcilla (Stuttgart 2004 y Montecarlo 2014). “Nunca rendirse” también funcionó para incluir el nombre de Ferrer en la selecta lista de los 22 jugadores que han vencido al “Rey de la Arcilla” en la superficie que domina.

No obstante, el mayor triunfo de Ferrer sobre Nadal ocurrió lejos de una cancha de arcilla. Específicamente en los octavos del US Open 2007. Rafa, de 21 años, era ya una figura agigantada ante sus rivales, pero eso no importó a Ferrer, quien a pesar de perder el primer parcial (6-7[3]), buscó batalla. Dando la impresión de que tomaba cada punto como personal, equilibró la situación a base de coraje y fue ganando el segundo (6-4), el tercero (7-6[4]) y cerró el cuarto por 6-2.

Aunque de por medio estaba sólo el pase a cuartos en Flushing Meadows, para Ferrer ese triunfo fue un premio al éxito, un reconocimiento al esfuerzo y especialmente para él, una demostración de que David, con base a entrega infinita y esfuerzos sobrehumanos, podía tumbar a un Goliath como Nadal.

La inexorable caída

Pero de aquel triunfo ante Nadal o sus múltiples conquistas en Acapulco y otras ciudades, ha ocurrido lo inevitable: el doloroso paso del tiempo. Aunado a su desaceleración en resultados, el cuerpo comenzó a fallar con demasiada frecuencia. El David que antes podía recorrer kilómetros sobre la cancha ya no era el mismo. Sus tiros y piernas, otrora incansables, perdieron fuerza. “Tengo los tendones de Aquiles que me levanto y no puedo ni bajar una escalera”, declaró en julio de 2018, dando un primer aviso de que el final estaba cerca y de que el US Open sería su último Grand Slam.

Y tan caprichoso es el destino que, ante el aviso de que Nueva York sería el escenario de despedida de los Grand Slams del mejor jugador del mundo que nunca pudo ganar un grande, la suerte hizo de las suyas: Ferrer enfrentaría en primera ronda a Nadal, número uno mundial y campeón defensor del torneo.

La noche del 27 de agosto, un pletórico Estadio Arthur Ashe atestiguó la demostración más grande de coraje, orgullo, amistad y admiración mutua entre dos titanes. Nadal, sin mayores problemas, se hizo de la primera manga (6-3). Ferrer, visiblemente molesto por la nula respuesta de su cuerpo, dio la impresión de que difícilmente podría terminar el partido. Los 24 mil espectadores en el escenario más grande del tenis, así como el resto del mundo, creyeron que el segundo set no ocurriría. Pero, haciendo un último esfuerzo, Ferrer se colocó en la línea de base y Nadal hizo lo propio.

El juego continuó y ante sorpresa de muchos, el alicantino quebró al balear. 4-2 en el luminoso. Nadal mantuvo su saque y colocó el 4-3. Al final, el dolor llegó a ser insoportable y obligó a Ferrer a renunciar por primera vez en un partido de Grand Slam. En la red, David y Rafael se fundieron en un abrazo muy respetuoso, mismo que fue vitoreado por los asistentes y por el resto del mundo. “Lo siento mucho por él, es una persona fantástica. Hemos vivido muy buenos momentos juntos… Lo que ha conseguido David tiene mucho mérito. Hay jugadores que han ganado un Grand Slam y son peores que él”, dijo Nadal al término del encuentro mientras Ferrer caminaba hacia los vestidores.

Un modelo a seguir sin igual

A partir de hoy y a espera de los resultados que obtenga en sus últimos encuentros, David Ferrer puede mirar hacia atrás y analizar su carrera con verdadero orgullo. Particularmente por su legendaria ética de trabajo. La desarrolló porque nunca pareció satisfecho con la definición de los límites de su talento. El alcance de ese talento a veces ha sido subestimado y los logros de Ferrer en la cancha de tenis no fueron únicamente el resultado de sus valores. Tenía una excelente derecha que, aunque no estaba entre las mejores, era ciertamente mejor que la mayoría.

Su revés también era sólido y regresó mejor que casi nadie en el tour que no se llamara Djokovic o Murray. De hecho, antes de su ascenso, muchos hablaban de él como la mejor devolución del tenis. Uno sospecha que, incluso sin su legendaria voluntad de trabajar duro, habría tenido una buena carrera. Tan buena que en algún momento fue considerado el mejor tenista del mundo… “porque los otros cuatro son extraterrestres”.

Mientras que Ferrer carecía de su poder absoluto y habilidad en la cancha, también carecía de las debilidades e incoherencias mentales que afectaban a ambos juegos, y es lo que le ha ayudado a obtener 53 victorias ante jugadores del Top 10. También es lo que lo convierte en un gran modelo para la próxima generación de jugadores. Los numerosos éxitos profesionales de Ferrer se han obtenido de la manera más difícil y muestran cuánto pueden lograr los jugadores que no tienen las grandes armas de la élite tradicional del juego.

También combinó su arduo trabajo con la deportividad y una humildad que no siempre está presente en los mejores deportistas del mundo. Y eso es algo que el público le ha reconocido a lo largo de sus 18 años de carrera. Porque si éste es el final para Ferrer, los aficionados seguirán mostrándole su apoyo incondicional y la historia le dará el lugar que dignamente merece. Porque si alguien se lo merece más que nadie, ese hombre se llama David Ferrer.

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